El Rombo

El “ascenso” de Calleja al Villarreal significó de forma instantánea un cambio de paradigma táctico para todos sus futbolistas. Salvo en el caso de los dos centrales, el comportamiento del resto de piezas ha tenido que variar ostensiblemente. Y aunque todavía es pronto para valorar el recorrido y el potencial que tendrán dichos cambios, las primeras consecuencias ya se están haciendo notar en cada duelo.
Tenemos todas las camisetas de tus equipos y selecciones favoritas para adulto y niño
Lo más evidente es la explosión goleadora de un Cedric Bakambuque, salvo en el primer partido, ha tenido a Sansone como nuevo acompañante. El italiano es una punta más móvil y dinámica que el actual Bacca, pero es que, además, la asimetría del nuevo sistema del Villarreal le sienta muy bien. Como Castillejo (interior derecho) ensancha más el campo que Manu Trigueros (interior izquierdo), Sansone cae bastante más a la banda de lo que lo hace Bakambu, lo que termina por conllevar que, en la práctica, el punta africano juega como único nueve. Y esto es lo que él necesita para que sus movimientos, más bien cortos y normalmente muy directos, sean tan decisivos como están demostrando ser (6 goles en 3 partidos).

Pero en este dato tiene mucho que ver también lo que ha supuesto el cambio de sistema en Manu Trigueros y Pablo Fornals. Lo del ex del Málaga es especialmente significativo. En la mediapunta todavía no está interviniendo tanto como lo llegó a hacer en el Málaga, pero ya se está mostrando determinante con el último pase. Y lo mejor es que éste no siempre llega bajo las mismas circunstancias. Sea bajando o cayendo a las bandas, Fornals encuentra igualmente a un Bakambu que siempre se separa muy bien del defensor central cuando rompe hacia portería. Algo parecido a lo que sucede con Manu Trigueros, que está jugando a un ritmo bastante más alto.

Todas estas consecuencias están siendo tremendamente positivas. El problema es que todas ellas se concentran en una única fase del juego: la transición ofensiva. En el resto de aspectos, el Villarreal sigue siendo un conjunto inestable al que le cuesta juntarse tanto con balón como sin él. Es evidente que en esto mucho tiene que ver a ausencia de Bruno Soriano, pero también lo es que la mayor presencia de Fornals y Trigueros debería traducirse, aunque fuese de manera puntual, en un mayor dominio del que está disfrutando.
Camisetas de fútbol de selecciones nacionales del Mundial 2018, no te pierdas!
Y la respuesta también se encuentra en el rombo. Porque al igual que dicho sistema está optimizando el rendimiento de determinadas piezas, está exigiendo en exceso a un colectivo al que todavía le queda por asimilar los conceptos de su nuevo entrenador. En este caso, mismamente la desocupación de las bandas está siendo más problema que oportunidad. En ataque, por ejemplo, la falta de referencias exteriores estrecha el campo a Fornals o Trigueros, que no tienen pases para desahogar el juego por fuera. A Jaume y Mario les está costando llegar hasta las posiciones que les parece demandar al equipo. Y en defensa más de lo mismo. Cuando pierde el balón el Villarreal, a los rivales no les cuesta en exceso ganar metros por fuera, obligando a lateralizar la posición a un Rodrigo Hernández al que le cuesta bastante llegar hasta esas posiciones.